La enseñanza de las matemáticas vive una contradicción silenciosa: seguimos enseñando como si el mundo no hubiera cambiado. Y eso, según el matemático y divulgador Joseángel Murcia, tiene consecuencias profundas en cómo aprendemos… y en cómo sentimos esta asignatura.
En su conversación en el podcast Universidad, Tecnología y Política Educativa, Murcia lanza una idea incómoda: muchas de las prácticas que aún dominan el aula han dejado de tener sentido. Entre ellas, una especialmente simbólica: dividir a mano entre tres o cuatro cifras. Para él, no es solo innecesario, sino un ejemplo claro de desconexión entre escuela y realidad.
El problema empieza antes de enseñar
Uno de los focos más preocupantes no está en el aula de Primaria, sino en la universidad. Muchos futuros docentes llegan a Magisterio con carencias importantes en matemáticas… y, sobre todo, con miedo.
Ese miedo no es anecdótico. Es estructural. Procede de años de aprendizaje mecánico, de experiencias negativas y de una relación con las matemáticas basada en el error, no en la comprensión. Por eso, según Murcia, la formación del profesorado exige algo más que didáctica: requiere reconstruir la relación emocional con la disciplina.
Aprender a hacer… sin entender
Durante décadas, el sistema ha priorizado el “cómo se hace” frente al “qué significa”. El resultado es conocido: alumnos que resuelven operaciones, pero no comprenden lo que están haciendo.
El problema no es solo metodológico. Es conceptual. Cuando el aprendizaje se basa en repetir procedimientos, se evita la abstracción en lugar de desarrollarla. Y eso tiene un efecto acumulativo: estudiantes que avanzan sin entender, pero que funcionan dentro del sistema.
Matemáticas útiles o matemáticas obsoletas
Murcia plantea una pregunta clave que rara vez se hace en el aula: ¿esto para qué sirve?
No se trata de eliminar el cálculo, sino de repensarlo. Hay operaciones que pueden y deben hacerse mentalmente, otras de forma estimativa y otras, simplemente, delegarse en herramientas. Insistir en todas por igual no solo es ineficiente: es pedagógicamente cuestionable.
En ese sentido, las matemáticas no deberían centrarse en la ejecución, sino en lo que realmente aportan: estructurar el pensamiento, analizar problemas y tomar decisiones.
El verdadero objetivo: aprender a pensar
Si algo atraviesa toda la reflexión de Murcia es una idea clara: las matemáticas no son un conjunto de técnicas, sino una forma de pensar.
Por eso, la enseñanza debería girar hacia preguntas más abiertas:
- ¿Cómo has llegado a esta solución?
- ¿Hay otras formas de resolverlo?
- ¿Cuál es la mejor estrategia?
No se trata de simplificar las matemáticas, sino de hacerlas más significativas.
Una asignatura que necesita revisarse a sí misma
La crítica de Murcia no apunta a una etapa concreta ni a un colectivo específico. Es transversal. Afecta al sistema en su conjunto.
Porque el problema no es que las matemáticas sean difíciles. Es que hemos aceptado como normales prácticas que ya no tienen sentido. Y mientras no cuestionemos eso, seguiremos formando alumnos que saben hacer… pero no saben pensar.
Escucha el podcast de Universidad, Tecnología y Política Educativa:

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¡Hasta el siguiente capítulo!


Muy buena la nota.
Soy docente de matemáticas y me gusta hacer ejercicios con situaciones de la vida real, motivando al estudiante de la importancia de las matemáticas como madre de todas las ciencias!
Creo que a día de hoy uno de los mayores retos en la educación es la preparación adecuada en los cursos de primaria. En estos en particular, se prioriza la ejercitación, el «como se hace», por encima de la reflexión con respecto a un tema en específico. Una de las evidencias más claras con respecto a lo relatado, es venderle a los estudiantes de tercero, cuarto y quinto, la idea de memorizar las tablas de multiplicar. Es inaudito que la educación, más la pública, a día de hoy, quiera replicar esa idea una y otra vez en los estudiantes.
No se me ocurre cómo vivir la vida diaria sin saber las tablas. Es básico. Indispensable.
Piensen ejemplos. Si tengo que tomar un antibiótico cada 8 horas sé inmediatamente que son 3 por día. Si hay una oferta con 25% de descuento sé inmediatamente que me van a descontar la cuarta parte del precio. Sí tengo que comprar 6 unidades de algo que sale 7900$ sé inmediatamente que voy a pagar aproximadamente 48000$. Y así…
Las matemáticas es un lenguaje universal que nos relaciona a todos en nuestro vivir,por eso todos desde que nacemos hasta que morimos conciente o inconscientemente estamos conectados con las matemáticas aunque no decifremos muchos misterios de ese maravilloso lenguaje que son las matemáticas.Las matemáticas son tan importantes para ser humano,pero los sistemas no les interesa que se conozcan muchas cosas de ella y la aplican en forma muy compleja que no se pueda entender lo es para el para el diario vivir. Por eso es lenguaje universal que nos relaciona con el todo.